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La Voz sobre IP (VoIP)
es una tecnología que permite la transmisión de voz a través
de las redes IP (Internet). En Internet, los datos se envían
en pequeños fragmentos (paquetes) que se dispersan eligiendo
el camino más corto (menos saturado) y se recomponen en el
destino. Éste funcionamiento, óptimo para los paquetes de
datos, no fue pensado en un principio para enviar voz en
tiempo real. Las comunicaciones IP eran de muy mala calidad,
debido a retardos y ecos.
Pero la
tecnología ya ha avanzado lo suficiente para ofrecer telefonía
IP a una calidad más que aceptable. Y ya son muchas las
empresas que ofrecen estos servicios. Al usuario lo que le
interesa es que con su ordenador y equipamiento habitual
(tarjeta de sonido, micrófono y altavoces) puede realizar
llamadas telefónicas a cualquier parte del mundo utilizando su
conexión a Internet, sin pagar un euro más.
De PC a PC
Entonces, con
un PC conectado a Internet contamos con un medio para realizar
llamadas telefónicas a cualquier otro ordenador. Lo único que
hace falta es descargarse algún programa (Skype es el más
popular) y darse de alta en el servicio. Netmeeting u otros
programas de mensajería instantánea también se pueden utilizar
para establecer conversaciones de voz.
Con la
telefonía IP, las comunicaciones ya no dependen del tiempo y
la distancia; basta estar conectado para realizar una llamada
través de Internet. Las limitaciones, incomodidad más bien, de
este sistema son evidentes: emisor y receptor deben instalar
el mismo programa, estar sentados frente al ordenador
conectado y utilizar bafles y micrófono para hablar. Sin
embargo, los servicios VoIP avanzan rápidamente. Con una
conexión de banda ancha (prácticamente imprescindible para la
telefonía IP) ya no hay que preocuparse por conectarse; y ya
se pueden adquirir dispositivos —desde unos cascos con
micrófono hasta un teléfono para conectar a la entrada USB—
que hacen más sencilla la comunicación. También se puede
emplear un ATA (adaptador de teléfono analógico) para conectar
un teléfono convencional al PC.
Así, es posible
contar en casa con un teléfono de oficina o inalámbrico (que
también sirve para realizar llamadas normales) conectado para
realizar llamadas a través de Internet. Incluso, ya no hace
falta estar atado al ordenador: los teléfonos IP
WiFi (de aspecto similar a un móvil) utilizan cualquier
punto de acceso inalámbrico para llamar a través desde
Internet.
De PC a teléfono
Los programas
de telefonía IP se pueden utilizar también para llamar a un
teléfono convencional, móvil o fijo. Pero en este punto las
llamadas se salen de la red IP y pasan por las líneas de las
operadoras telefónicas en el tramo final, por lo que se
termina la gratuidad. Sin embargo, las llamadas salen mucho
más económicas: el factor tiempo y la distancia no tienen el
mismo valor. Los programas gratuitos como Skype ofrecen
este servicio mediante una cuenta prepago. Por tanto, desde el
PC o desde cualquier teléfono IP se es posible llamar a
cualquier parte a través de Internet. El cliente tiene un
número de teléfono asignado a su dirección IP y puede realizar
llamadas fuera de la red del operador usando la red
tradicional.
El precio de la telefonía IP
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El teléfono de
toda la vida funciona mediante la conmutación de
circuitos, que conectan el cable del que llama con el del
que recibe la llamada. Al realizar la llamada, una
centralita establece una conexión, dedicada y permanente,
que envía las señales de voz entre los interlocutores. La
infraestructura necesaria (las operadoras y sus
centralitas, cableado, redes de fibra óptica,
satélites...) se paga con cada llamada telefónica.
En cambio, en
la telefonía IP la voz, digitalizada y comprimida, es un
paquete más que viaja por las redes de datos (Internet) en
busca de la dirección IP del receptor. Diferentes paquetes
de datos (textos, imágenes, vídeos, voz...) se transmiten
por la misma red utilizando sólo el ancho de banda que
necesitan. Por tanto, lo que hay que pagar es el acceso a
Internet, que en realidad es gratis (se paga la llamada al
proveedor de acceso por el tiempo de conexión) o de alta
velocidad (ADSL o cable). Una vez conectados, el precio
por enviar un correo electrónico o un paquete de voz (una
llamada) es el mismo: ninguno. |
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